Cuentas y Balances
En estos días, los últimos del año, sacamos nuestras propias cuentas y analizamos el año que se va, hacemos el balance final y vemos como estamos y como nos fue y esperamos confiados que el próximo año sea mejor. Un año tiene 365 días, 52 semanas, 12 meses, 6 bimestres, 4 trimestres, 3 cuatrimestres y 2 semestres, donde pasan muchas cosas buenas y malas, esperadas e inesperadas, alegres y tristes, nacimientos y muertes, comienzos y fines, olvidos y recuerdos, enriquecimientos y pobrezas, salvaciones y perdidas, satisfacciones e insatisfacciones, tranquilidad y desesperanzas, acompañamiento y soledad, personales y grupales, entretenimiento y aburriendo, crecimiento y estancamiento, justicias e injusticias, conocimientos y desconocimiento, amistades y enemistades, trascendente e intrascendentes, logros y fracasos, en fin, muchas cosas de diversa índole, dimensión, intensidad, importancia, personal, libertades y esclavitudes, enfermedades y sanidades, etc., un sinfín de cosas, que de un forma u otra nos deja alguna huella, que nunca borraremos, un cambio positivo o negativo en nuestras vidas. Hacer un balance, siempre es positivo, contablemente puedo señalar que; "un balance es un fotografía de la empresa en un momento determinado con su inventario de bienes y obligaciones", y un balance no sirve para la toma de decisiones. Entonces, podemos entender que hacer un balance del año nos sirve para tomar una fotografía de nuestra vida a la fecha de hoy y analizar que es lo que tenemos y logramos, como también, que nos falto por hacer y lo que debemos, con el fin de tomar decisiones para se mejores. Aún no he hecho mi balance general, solo uno parcial, pero estoy completamente seguro y sin duda alguna que a pesar que el año 2005 fue un año muy intenso, donde pasaron muchas cosas, que no quiero mencionar y no vale la pena hacerlo, solo quiero rescatar mi acercamiento a Dios y con solo ese hecho, puedo señalar que este año ha sido el mejor de mi vida, sin duda alguna. Jamás olvidaré que el 15 de Agosto sentí el llamado de Dios y desde ese día empece a leer la palabra de Dios, y el 01 de Septiembre empece a concurrir a la iglesia. Ahora, mi mente estará enfocada en el 22 de Enero de 2006, el día de mi bautizo, el día que aceptara a Cristo como mi único salvador, el día en que me arrepienta de mis pecados y me bautice en el nombre de Jesús, el día que recibiré el don del Espíritu Santo. Bien, el año 2005 arroja un balance positivo, con mucha utilidad y el año 2006 se espera mucho mejor y siempre mejor, porque Dios esta conmigo y yo con él y confío fielmente en él y en lo que él tiene destinado para mi. Adiós y para siempre año 2005 y bienvenido año 2006, te recibo con mucha Fe y se que Dios y su espíritu estarán siempre conmigo. |
