Las aguas están quietas y de pronto se levanta una gran tormenta que golpea la roca una y otra vez, una y otra vez, pero lo mas importante es que esa roca este firme y no se rompa, puediendo resistir las olas y las tempestades por siempre.
Esa roca es nuestra fe en nuestro Señor, en Cristo Jesús, nuestro Salvador.
(Max Scheel)
0 Comments:
Post a Comment
<< Home